Jobshadowing in Leppävaara Upper Secondary School, in Espoo (Finlandia)
Uno de los primeros tópicos a
derribar es la supuesta frialdad de los fineses. No es cierto, tanto los
profesores como los estudiantes me reciben de una forma muy amable, me
acompañan en todo momento y comentan conmigo sus viajes a España. La mayoría no
conocen La Mancha, ni las provincias de Cuenca o Albacete, por supuesto.
Un estudiante me acompaña en una
pequeña visita por el Centro y me cuenta que lleva año y medio aprendiendo
español, sobre todo mediante clases online y de forma autodidacta, pero me
sorprende que lo hace de una forma casi perfecta. Empezó por su afición al Real
Madrid, ha estado en un Erasmus en un pueblo de granada y le ha gustado tanto
la forma de vida española que tiene pensado cursar un grado en Administración
en la universidad española al finalizar el Bachillerato, aunque previamente
quiere realizar el servicio militar. En Finlandia es obligatorio de 6 meses a
un año de servicio militar o prestación social sustitutoria. Una vez concluido,
entran en la reserva hasta los 60 años. En el caso de las mujeres, el servicio
militar es voluntario.
El horario habitual de clases es
de 8:15 a 14:30, pero tienen optativas entre 14:45 y 16:00 h. Las clases tienen
una duración de 75 min, con un descanso de 15 min. Entre clase y clase. Todos
comen en la cafetería del Centro entre las 11:00 – 11:45 h. No tienen timbres
entre clase y clase en una decisión tomada para fomentar la responsabilidad.
La escuela está situada en el
Campus de Nokia de forma temporal puesto que el anterior edificio se derribó y
está en fase de construcción de uno nuevo. Los alumnos se desplazan por
transporte público o por sus propios medios, como bicicleta, desde muy temprana
edad. Mi hotel estaba situado a unos 10 km. Durante estos días me he desplazado
tanto en transporte público (funciona muy bien), como en bicicleta. La red de
carril bici en el área de Helsinki está señalizada y es muy amplia, lo que
favorece su uso.
En los pasillos y zonas de paso se sitúan elementos para el descanso activo como bicicletas estáticas, sofás, billar, futbolines, etc. Durante esta semana harán un
experimento para tratar de reducir el uso de redes sociales entre los
estudiantes.

Mantengo una reunión con el director que me informa de las principales características del Centro y el sistema educativo finés:
El director es el encargado de
contratar al personal, aunque como podemos ver tanto la limpieza como el
servicio de comedor lo son de forma externa. En cuanto a la selección del
profesorado no hay un sistema de oposiciones como tal, sino que analiza su currículo,
deben de tener el máster, y tiene entrevistas con ellos. Es una decisión
trascendental que debe tomar puesto que, aunque no tienen el status de
funcionario público como en España, el proceso para su despido en caso de problemas no es
sencillo.
Sorprende la cantidad de personal
de lo que sería nuestro departamento de orientación, con los que cada semana se
reúne el profesor para analizarla convivencia. Hablando con la “youth worker”
(no hay un equivalente a dicha figura en español) me comenta que durante los
periodos de descansos se relaciona con los alumnos para detectar posibles
problemas.
El grueso del currículo en
Finlandia es común en todo el país, pero los Centros ofrecen características
especiales que los distinguen, el nuestro caso relacionadas con el deporte. ¿En
qué se concreta? Lo puedo comprobar la mañana que paso con el profesor de
educación física: Los alumnos que practican algún deporte a mayor nivel tienen
horarios un poco distintos. Durante algunas mañanas, antes de incorporarse a
las clases, se reúnen con este profesor en unas instalaciones deportivas
privadas y éste les lleva la planificación personal, dependiendo del deporte,
últimas competiciones, etc. El centro paga por cada uno de estos alumnos una
cantidad a la empresa por el uso de sus instalaciones, dónde podemos encontrar,
aparte de un muy bien equipado gimnasio, campos de prácticas cubiertos
(tengamos en cuenta el clima en invierno) de muchos deportes: golf, tenis,
pádel, etc. Como curiosidad, coincidí en uno de los entrenos con un sobrino del
expiloto de Fórmula 1, Kimi Räikkönen, nacido en Espoo.

Las clases de educación física habituales tienen lugar cerca del anterior emplazamiento de la escuela, a unos dos kilómetros, donde los alumnos se desplazan por sus propios medios. Son instalaciones municipales de la ciudad y son fabulosas. Asisto a una clase del béisbol finlandés (Pesäpallo), una variación del béisbol americano que, me explica el profesor fue introducido por Lauri Pihkala como preparación militar.
Las instituciones educativas en
Finlandia dependen de la administración local, aunque dentro de un marco
normativo común para el país. El director es seleccionado por el gerente de educación secundaria superior y la junta de educación, que le asigna un presupuesto para su ejecución (incluyendo el
salario de los profesores). No existe un organismo de decisión tras él como
pueden ser nuestros consejos escolares, con lo que su responsabilidad es
máxima.
Asisto clases de distintas
materias: geografía e historia, psicología, matemáticas, programación
(optativa), etc.. Las ratios son menores que en España, me habla de un máximo
de 32 alumnos en el equivalente a nuestro Bachillerato, dependiendo de la
optatividad, pero la cifra se reduce conforme son menores, con alrededor de 20
entre 7 y 16 años y unos 10 en la educación infantil que se reducen cuando hay
alumnos con necesidades educativas especiales.
Los alumnos no usan libros de
texto. A todos ellos se les dota de un ordenador portátil. Las clases están
adaptadas con columnas que permiten su carga si es necesario. Los profesores
pueden elegir la edición online del libro que prefieran pero debe ser digital.
Algún profesor me confiesa que él preferiría seguir con el físico, también me
hablan de que, en ocasiones, no se centran en lo más importante, con demasiados
contenidos. Las licencias para los alumnos son pagadas por el centro. Adicionalmente
algunos profesores utilizan otras plataformas como Google Classroom, Menti,
Blooket, etc.
En cuanto al mantenimiento de los
dispositivos, hay dos profesores de referencia por si hay algún problema
sencillo, pero dicen que no los suelen requerir. Para problemas técnicos tienen
un contacto en el Ayuntamiento.
Los alumnos tienen en todo
momento el ordenador delante y siguen
las clases y actividades con él. En algunos casos hacen también uso del móvil,
aunque yo aseguraría que no es siempre con fines educativos. Los profesores son
conscientes de que a veces se distraen entrando en webs no educativas, pero
apelan a su responsabilidad en el estudio. No hay discusiones ni
enfrentamientos. El ambiente en clase es muy relajado, si un alumno llega tarde
se incorpora a la clase sin más, si tiene que ir al baño, lo hace sin tener que
pedir permiso. No asisto a ningún
problema de disciplina ni parece que sea algo que exista. De todas formas,
tenemos en cuenta que estamos en el equivalente a nuestro Bachillerato, los
profesores me comentan que hay algo de más problemas en la Secundaria.
Cuando un alumno inmigrante no tiene conocimiento del idioma, se le elabora durante un año un plan de estudios donde se prioriza el aprendizaje del mismo para, si es posible, incorporarse el curso siguiente a un grupo ordinario.
Asisto a varias clases de inglés.
Al ser la duración de las clases tanta, tienen que combinar entre varios tipos
de actividades. La profesora repasa la estructura del Matriculation exam en la
materia, similar a la de nuestras pruebas de certificación lingüística:
Part. 1: listening comprehension
Part. 2: Reading comprehension
Part. 3: Grammar and vocabulary (la que tiene menos
valor)
Part. 4: Production (writing)
El último día asisto a clase de
música. Los alumnos ensayan varias canciones actuales a primera vista. Cada
alumno elige el instrumento que prefiere. La dotación en medios del aula es muy
buena. La profesora reproduce una vez la canción y, a continuación, da las indicaciones pertinentes.
El día previo a la fiesta
nacional del Día de la ascensión todos los profesores han quedado para reunirse
para jugar a los bolos y después ir a cenar, actividad a la que amablemente me
invitan. El ambiente entre el claustro es muy bueno.










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